Tú pones las horas y las zonas. Cobras en efectivo al terminar, completo: Yatá no te descuenta nada. Nuestra tarifa se la cobramos al cliente.
Si todavía no tienes cuenta, te la creamos aquí mismo.
Cuatro pasos. Lo más largo son las dos fotos, y se hacen con la cámara del teléfono.
Escríbelo igual que en la cédula. Una persona compara las dos cosas antes de verificarte.
Zonas enteras. Sólo te llegarán trabajos de las que marques.
Es la que ve el cliente al escoger, y la que le deja reconocerte en la puerta. Cara despejada, con buena luz. Puedes cambiarla luego.
Una persona de Yatá compara la foto de la cédula con la tuya y la borramos. No se guarda: lo que queda es que quedaste verificado. Es lo que hace que un cliente te abra su puerta.